La flexibilidad se entrena.
No se puede ir de cero a cien en cuestión de días.
Debes ir incorporando en tu día a día ejercicios de estiramientos para ir ganando, poco a poco, flexibilidad.
Practicando ejercicios donde estires el cuerpo.
Actividades como el yoga o el pilates son ideales para ello.
Este incluye tanto estiramiento estático como estiramiento dinámico.
Este último, súper útil para el calentamiento funcional y también a la hora de evitar que se anquilosen los huesos, sobre todo, si tienes un trabajo donde te toca estar sentado las 8 horas.
Por otro lado, es importante que cada estiramiento dure tiempo.
Entre 15-30 segundos, como mínimo.
Si no, no servirá para nada.
Y, por último, y no por ello menos importante, una dieta equilibrada donde incluir omega 3 es fundamental.
Este nutriente aporta elasticidad para músculos y articulaciones.
Ante la pregunta de cómo mejorar la flexibilidad, te presentamos algunos ejercicios donde estirarás los músculos y, poco a poco, aumentarás esta cualidad física.
1. La cobra
Es una postura muy utilizada en yoga y una respuesta clara ante cómo mejorar la flexibilidad.
Esta posición permite trabajar la columna y también estira el pecho y tonifica los glúteos, el abdomen y los hombros.
Para realizar la cobra, en primer lugar, tendrás que ponerte boca abajo con las piernas extendidas con las rodillas firmes y los pies en punta.
La frente debe estar apoyada en el suelo.
A continuación, pondrás las manos debajo de los hombros y elevarás el tronco hacia arriba.
2. Mariposa
Y de una cobra a una mariposa.
Esta postura te permite trabajar glúteos y abdomen, ¡y es muy sencilla!
Siéntate en el suelo con las rodillas dobladas hacia los lados y las plantas de los pies juntas.
El ejercicio consiste en intentar bajar lo máximo posible las rodillas hacia el suelo.
3. Rotación de pies
Es un tipo de estiramiento dinámico.
Al rotar el tobillo 3-4 veces, permite que se trabaje la movilidad de la musculatura de las piernas y de las corvas.
4. Círculos con las caderas
Otro tipo de estiramiento dinámico y que ayuda a cuidar el core y las caderas.
Como su propio nombre indica, consiste en trazar círculos hacia un sentido y hacia otro.
Para ello, abre bien las piernas y mantén la espalda recta.
5. Círculos con los brazos
Similar al anterior.
Consiste en rotar hombros y brazos, permitiendo abrir la caja torácica y moviendo así el tren superior.
¿Un consejo?
Haz series de 5 rotaciones en un sentido y 5 en el otro.
6. Flexión de tronco
O manos a los pies.
Si te preguntas cómo mejorar la flexibilidad, esta postura es genial para ello.
Relajarás todos los músculos de la parte baja del cuerpo.
Recuerda: desciende lentamente, vértebra por vértebra.
Y cuando subas, haz lo mismo.