Tener una vida activa y saludable alejada del sedentarismo no es tan difícil como pueda parecer antes de ponerlo en marcha.
Si tú también le estás dando vueltas al tema y crees que deberías empezar a aplicar cambios en tu vida, sigue con nosotros.
Si no hay nada que te lo impida, caminar es tu mejor opción para empezar a tener una vida activa.
Acostumbrar a tu cuerpo a moverse y mantenerse activo, por lo menos durante el trayecto de casa al trabajo y del trabajo a casa ya es un gran paso.
Aprovecha y haz algunos movimientos cuando hagas paradas o descansos.
Aprovecha para salir de la oficina si puedes, paséate algunos minutos y reactiva tu cuerpo.
Los estiramientos son útiles para estimular tu cuerpo y “despertarlo” tras algún tiempo inactivo, en reposo o en posturas sedentarias.
Evita empezar una nueva serie y, en cambio, proponte por ejemplo convertir el paseo diario en una afición.
Si durante la semana no tienes tiempo de practicar estos nuevos hobbies, ¡prográmate fines de semana pensados para moverte!
Puedes activar, por ejemplo, una alarma cada dos horas que te indique que es hora de moverte de la silla.
Puedes descargarte algunas aplicaciones de ejercicio, con las que empezar a practicar algunas disciplinas virtualmente.
Por ello, prueba diferentes disciplinas deportivas que se ajusten a tus gustos: en grupo, en solitario, de baja intensidad, de alta intensidad… ¡lo que prefieras! Lo importante es que encuentres el deporte que te motive y te guste lo suficiente como para practicarlo regularmente.
Seguro que sabes cuál es la ruta más corta para llegar a la oficina, el parking, el metro o incluso el supermercado.
Evítala.
Haciendo esto y eligiendo nuevas rutas aunque sean más largas, podrás mantener una vida activa más fácilmente.
Aunque te parezca contradictorio, en la vida activa el descanso tiene un papel muy importante.
Si no descansamos las horas suficientes es muy probable que ni nuestro cuerpo ni nuestra mente acumulen la energía suficiente para invertirla en mantener un estilo de vida activo y saludable.
Si no encuentras ninguna disciplina deportiva que te permita empezar a llevar una vida activa “fácilmente” una buena alternativa es empezar a practicar yoga y meditación.
Aunque el yoga puede acabar convirtiéndose en una disciplina también “dura”, que requiere de práctica y esfuerzo, tiene la ventaja de poder empezar a practicar yoga progresivamente.
Una opción muy útil para todas aquellas personas que nunca han sido aficionadas al deporte y que no encuentran cómo empezar a practicarlo regularmente.
También ofrece ventajas si no podemos desplazarnos a un gimnasio, ya que podemos practicarla en casa sin necesidad de salir.
Aunque odies quitar el polvo, esta es una muy buena actividad para empezar a llevar una vida activa.
Limpia la casa, pinta las paredes, mueve los muebles o barre tu piso.
Tu cuerpo te lo agradecerá, y tú a ti mismo también, pues habrás puesto fin a tus excusas para no tener al casa reluciente y limpia.