La Regla 3-3-3 puede ser un gran aliado para cualquier persona que quiera aprender a reducir los ataques de ansiedad y a eliminarla cuando están en situaciones difíciles o estresantes que normalmente hacen que los niveles aumenten.
Muchas cosas pueden hacer que nos sintamos ansiosos o estresados a lo largo del día.
Un correo del trabajo, un pendiente complicado o una presentación importante pueden hacer que los niveles se disparen y que perdamos la calma y el control, pero hay que saber que tanto el estrés como la ansiedad se pueden manejar, y existen muchas herramientas que ayudan a que no se conviertan en situaciones crónicas que afectan cosas como la calidad de vida, el bienestar y el desempeño que tenemos en nuestras actividades.
Entre lo que se recomienda para el control de la ansiedad puedes encontrar ejercicios de respiración, meditación o incluso ejercicio, pero a veces se necesitan soluciones rápidas y efectivas, que se pueden realizar en el lugar en el que te encuentras, y es ahí donde la regla 3-3-3 puede ser de gran ayuda.
Lo que esta regla busca es distraerte de la ansiedad y de las cosas que la están provocando, para que dejes de darle vueltas a esa situación y dejes de alimentar esa ansiedad.
La regla 3-3-3 es una técnica muy sencilla que puede ayudarte a recuperar el control y a calmar tu mente.
Básicamente, requiere que identifiques tres cosas que puedas ver, tres cosas que puedas oír y tres formas en las que puedas mover tu cuerpo.
Para realizarla, debes hacer lo siguiente:
Mira a tu alrededor, observa tu entorno: observar los objetos que tienes a tu alrededor y enfocarte en tres, donde debes analizar el color, la textura, la forma y cualquier elemento externo, que, según Very Well Mind, es lo que te va a permitir salir de ese espiral interno de ansiedad en el que te encuentras.
Escucha con atención: analiza tres sonidos que estén cerca de ti, de dónde vienen, a qué suenan, qué son y qué tan alto o bajo es su volumen.
Mueve tu cuerpo: debes mover tres partes del cuerpo, enfocándote en hacer movimientos lentos o rápidos, pero que te ayuden a mover esa parte por completo y de una manera en la que puedas analizar qué es lo que sientes al mover esas partes, cómo se siente tu cuerpo y cómo se libera la tensión.
También se recomienda tener siempre a la mano un objeto que, cuando lo tocas y lo estás viendo, te ayude a sentir más calma.
Rodearte de imágenes que disfrutes, como fotos o algo de arte, y tener una playlist de música relajante para complementar esta práctica.
Es algo que suena muy simple, pero es algo que puedes hacer incluso sin pararte de tu cubículo en la oficina o mientras estás en el tráfico, y hay algo de ciencia que respalda todo esto.
Very Well Mind explica que esta regla funciona porque se trata de una técnica de grounding, que se ha demostrado que ayudan a romper el ciclo de pensamientos ansiosos al traernos al ayudarnos a estar más presentes en el momento y a redirigir nuestra atención a cosas que no nos causen estrés o ansiedad y que pueden ayudar a romper ese ciclo ansioso.
Esto funciona porque incluye y activa todos los sentidos, promueve el mindfulness, calma la respuesta del estrés, ayuda a que te alejes de los detonantes que activan la ansiedad e incluso permite liberar la tensión que se acumula en los músculos cuando estás estresado, y a que puedas descansar mejor.