La ciática puede ocasionar bastantes molestias.
Lo bueno es que el tiempo y el tratamiento, a menudo, resuelven con éxito la afección.
En la mayoría de los casos, la ciática no necesita tratarse con cirugía.
La ciática normalmente hace alusión al dolor debido a la irritación de uno de los nervios espinales en la parte inferior de la espalda.
A pesar de que la fuente de la irritación sea en la espalda, el dolor de la ciática se siente normalmente en la nalga y la pierna, en el trayecto del nervio afectado que se localiza en la pierna después de salir de la columna.
La fisioterapia puede ser una alternativa de tratamiento excelente para la ciática y, con frecuencia, implica aprender estiramientos para mejorar la flexibilidad, técnicas para controlar el dolor y ejercicios para fortalecer y acondicionar los músculos que sostienen la espalda.
Este tipo de fisioterapia ayuda a disminuir el dolor de la ciática y reduce el riesgo de futuras lesiones.
Además de la fisioterapia, permanecer activo con el tipo de actividad física que se tolere mejor puede también ayudar a aliviar el dolor y otros síntomas.
En alrededor de 90 a 95 por ciento de los casos de ciática, el tiempo y los tratamientos tanto conservadores como no quirúrgicos resuelven exitosamente el problema.
No obstante, cuando la ciática continúa pese a estos tratamientos, tal vez haya que considerar la cirugía.
Cuando la ciática es resultado del problema de un disco —como ocurre en los casos más típicos— y es necesaria una cirugía, esta puede ser muy eficaz y el procedimiento implica extraer la parte del disco que está afectando al nervio.
Esta cirugía normalmente lleva alrededor de 75 minutos y requiere solamente un día de hospitalización.