Entre el 8 -13 % de las lesiones producidas en el gimnasio, son de hombros
Quien trabaja los hombros no sólo obtiene un resultado estético más que aceptable, sino que el hombro (y todos los músculos que lo integran) es una pieza clave que se debería tener sana y fuerte para que cualquier movimiento o ejercicio de brazos tenga éxito.
Con unos hombros débiles, seguramente sufriremos más lesiones y ya nos podemos olvidar de unos brazos fuertes.
CLAVE 1: PRIORIZAR PESOS LIBRES
CLAVE 2: CONOCER NUESTRO HOMBRO Y EVITAR LESIONES
Y esto es mostrarle un respeto profundo y sobre todo cuidarlo mucho, para ello es importante partir de la base del mismo.
El hombro está formado por cuatro articulaciones y se dedica a unir diferentes estructuras del cuerpo, siendo súper complejo.
Así que desde Esquire te aconsejamos que emplees diez minutos en ver este vídeo para entender cómo funciona y su complejidad, y así evitar lesiones y entrenarlo como se debe.
CLAVE 3: TRABAJAR LA ZONA ESCAPULAR
Es esencial trabajar zona escapular para mejorar su eficiencia, dos ejercicios fundamentales para ellos son el denominado como face pull y el press militar.
Evita hacer elevaciones con mancuernas de hombros con los brazos pegados al cuerpo para trabajar el trapecio buscando potenciar esa zona que también sale del hombro, esto es un error garrafal.
Al hacer esto se estimula o hipertrofia las fibras superiores del trapecio (aquí hay tres tipos: superiores, medias e inferiores), estas si son trabajadas de manera aislada pueden terminar en una sobrecarga del cuello, dolores de cabeza (mejor no lo escribas en Google), contracturas...
Así que descarta este ejercicio que tanto ves en el gimnasio.
Hay otros mejores como los mencionados anteriormente.
¿Te animas?