No se trata de sumarse al club de las 5 am, sino simplemente de no levantarse con prisa porque, tal y como nos explicó la coach Roser de la Tienda, estresa.
Levantarte antes que todo el mundo, tomarte el café tranquila, bailar una canción con los auriculares puestos, un ratito de mantras tibetanos o dedicarte tiempo exclusivamente para ti mientras los demás duermen es una buena manera de empezar el día de forma enérgica.
De hecho, los expertos también insisten en no hacer ese viejo truco de darle al botón de repetición de la alarma para dormir 5 minutos más.
¿El problema? Cada vez que lo hacemos nuestro organismo induce picos de cortisol al despertarse de un sueño difuso que confunde mucho al cuerpo.
Mejor levantarse a la primera.
La nutricionista María Kindelán lo explica en su libro Come para comerte el mundo.
“No es cuestión de un día; son precisos algunos ingredientes básicos como la atención y la fuerza de voluntad, pero cuando se pone en marcha la intención, la diferencia es tan abismal que merece la pena”.
No existen los milagros, pero en ocasiones pequeños cambios pueden generar grandes mejoras en nuestro bienestar.
Entre las 9 y las 11 de la mañana es el momento ideal para realizar tareas difíciles y entre las 11 de la mañana y la 1 del mediodía, para explorar y poner en práctica la creatividad.
Pasar 20 minutos al aire libre en medio de la jornada laboral es cuestión de proponérselo: intentar pasar al aire libre al menos 20 minutos durante la jornada laboral.
Y es que, según el psicólogo Richard Ryan, de la Universidad de Rochester, ayuda a recuperar la vitalidad.
Lo corroboró después de hacer varios experimentos con más de 500 estudiantes en situaciones dentro y fuera de un edificio y analizar su estado de ánimo.
¿El resultado? Se sentían más vitales cuando salían 20 minutos a tomar el aire.
Cuidado con hacer comidas muy ligeras, esas comidas suelen aportar la sensación de que te estás cuidando, pero pueden ocasionar un desequilibrio y una sensación de insatisfacción que, tal y como explica Kindelán, pueden provocar carencias energéticas y ganas de darse un atracón de carbohidratos refinados.
Por eso, la experta propone construir platos sencillos en los que siempre haya algo de quinoa, trigo sarraceno, pasta o arroz integral y una proteína ligera.
También por la noche si así lo necesitas.
La regla de las 8 de la tarde, preparar nuestro cuerpo para descansar es justo y necesario porque tener energía durante el día dependerá de tener un buen sueño.
Y eso implica, según Kindelán, trabajar una relajación paulatina a partir de las 8 de la tarde para ayudar a nuestro organismo a entrar poco a poco en ese estado de relajación.
Establecer un horario para redes sociales, no estamos hablando de hacer un detox digital, sino simplemente de elaborar un sencillo horario de uso de redes sociales y procurar que al final del día el mayor placer sea ver una serie, leer un libro o escribir, sin móviles de por medio.
La conexión permanente con las pantallas provoca agotamiento mental y falta de energía.
Está comprobado.