Si sigue las recomendaciones de su médico y fisioterapeuta, es posible que pueda caminar sin muletas mientras usa un aparato de soporte.
Tres semanas
A medida que su rango de movimiento mejora, puedrá ser capaz de manejar algunas escaleras y ser capaz de flexionar su rodilla durante el tiempo suficiente para conducir por breves períodos de tiempo.
Nueve a doce meses
Si ha continuado con ejercicios de rehabilitación y ha evitado actividades que podrían dañar su rodilla nuevamente, puede recuperarse completamente después de nueve meses.
Las personas que no se han comprometido a un programa regular de rehabilitación pueden tardar hasta mas de un año.
Inflamación
En las semanas siguientes a la cirugía del LCA, su cuerpo mostrará una respuesta inflamatoria natural.
Esto resultará en dolor, hinchazón, edema y otros síntomas incómodos que pueden afectar su recuperación.
Manteniendo la pierna elevada, descansando mucho, y la terapia de compresión en frío son las claves para reducir la inflamación y permitir que el proceso de curación se ejecute su curso más rápidamente.
Actividad
Encontrar el equilibrio adecuado entre el descanso y la actividad juega un papel importante en la rapidez con que se recuperará de la cirugía del LCA.
En las semanas posteriores a la cirugía, es importante descansar lo suficiente para que su cuerpo pueda sanar más rápidamente.
Cuanta más energía gaste en las actividades diarias, menos su cuerpo tendrá que dedicarse a repararse.
Después de la fase de curación inicial, querrá introducir actividades suaves que le ayudarán a fortalecer los músculos alrededor de su rodilla y mantener los ligamentos y otros tejidos conectivos flexibles.
Trabajar con un fisioterapeuta es la mejor manera de asegurarse de encontrar el equilibrio perfecto.
Nutrición
Su cuerpo necesita nutrientes para repararse a sí mismo, y cuanto más saludable coma, más rápido se recuperará.
Concéntrese en mantener una dieta balanceada para que su cuerpo tenga lo que necesita para sanar.