Las ovejas tienen unas rodillas similares a los humanos en cuanto estructura, tamaño y complejidad a la hora de regenerarse.
En sólo 6 meses, comprobaron que había muestras claras de reparación e incluso crecimiento de nuevo cartílago de alta calidad.
La reparación del cartílago articular es un proceso complejo y difícil por la baja densidad celular, la compleja trama estructural en la que viven las células y la incapacidad de los condrocitos (las células específicas del cartílago) para migrar hacia las lesiones y repararlas.
El cartílago articular tiene una capacidad de regeneración por sí mismo escasa o, mejor dicho, nula.
Así, el desgaste del cartílago puede provocar a medio y largo plazo una artrosis y un deterioro funcional.
La nueva técnica descrita en este artículo, así como las técnicas regenerativas en general, son efectivas sólo en lesiones inferiores a 2x2 cm de superficie, y siempre que el hueso subcondral no se vea afectado.
Por tanto, aunque sea un avance importante en el tratamiento de las lesiones de cartílago, este nuevo biomaterial no se podrá utilizar de momento en lesiones avanzadas, es decir, en artrosis generalizadas.