La recuperación completa tras una operación de escoliosis suele requerir entre 6 y 12 meses de cuidados postoperatorios.
A la salida del hospital, el paciente es autónomo para las actividades básicas de la vida diaria como caminar y pasear, aseo personal, etc.
No obstante, se suelen requerir de 2 a 3 semanas para reponerse del esfuerzo y estrés al que se somete al organismo en una cirugía de esta envergadura.
A las dos semanas se realiza un primer seguimiento en consulta, principalmente para revisar la herida quirúrgica y retirar puntos, en caso de ser necesario.
El siguiente seguimiento será a las 6 semanas de la cirugía.
Para esta visita se hará antes un control radiológico (telemetría o escoliograma de columna entera) para comprobar el progreso de la corrección quirúrgica y la colocación de la instrumentación.
El cirujano podrá indicar ya algunos ejercicios suaves, que se podrán empezar a realizar hasta el siguiente control.
Es entonces cuando muchos pacientes pueden empezar a reincorporarse a las clases o al trabajo, preferiblemente de manera progresiva.
La siguiente visita de seguimiento se realiza a las 12 semanas de la intervención, también con un control radiológico previo.
En este momento el hueso ya ha empezado a fusionarse y, atendiendo a la evolución del paciente, el cirujano podrá autorizar ejercicio de mayor intensidad (natación, gimnasia …), sin exponerse todavía a deportes de contacto.
El siguiente control se realizará a los 6 meses de la cirugía, también con telemetría/escoliograma.
Habitualmente el organismo ya habrá logrado la fusión vertebral y los pacientes pueden retomar sus actividades deportivas habituales (correr, esquiar… ¡hasta montar a caballo!).
Finalmente, se llevarán a cabo dos últimos seguimientos al año, y a los dos años de la cirugía, que permitirán comprobar y asegurar que la fusión y la corrección han llegado a buen término.