El tratamiento depende del grado de severidad. Pacientes con actitud escoliótica postural: son aquellos pacientes que no tienen una escoliosis per se, pero sí molestias de espalda o asimetrías aparentes secundarias a malas posturas, pero no han desarrollado una escoliosis franca. En estos casos, la prevención y el ejercicio físico es clave para evitar futuros dolores de espalda y favorecer el riesgo de aparición de desviaciones posturales. Pacientes con escoliosis leve: Aquella que va desde los 10º a los 20º, generalmente se trata de escoliosis más tempranas y flexibles en las que la base del tratamiento conservador es la correcta postura y el ejercicio físico. Paciente con escoliosis moderada progresiva: Son aquellas escoliosis de entre 30º y 40º. En estos casos, aparece una deformidad evidente y se observa mayor rigidez. Muchos de estos casos precisan de tratamiento añadido con corsé y el ejercicio de espalda de base para mantener más flexibles las estructuras vertebrales. Pacientes con escoliosis severa que probablemente precisen o han necesitado cirugía correctora: Son aquellas escoliosis de más de 45º, cuya deformidad puede afectar a otros órganos torácicos o abdominales, que condicionan una deformidad importante y suelen progresar en exceso precisando en el momento óptimo una cirugía correctora. En estos casos, el ejercicio es importante tanto antes como tras la cirugía. A demás de intentar mantener la flexibilidad residual de las estructuras de la columna, se trabajará también la rehabilitación respiratoria para conseguir una mejor funcionalidad cardio- respiratoria. El programa “Escuela de Espalda” está dirigido por un médico especialista en Rehabilitación, quien podrá realizar una primera valoración de los pacientes que lo necesiten y será impartido por nuestros fisioterapeutas, especializados en dolor, terapia manual, terapia de movimiento y ejercicio terapéutico específico y adaptado.