La causa más común de dolor es la tensión de los músculos.
Los músculos pueden aliviarse en un par de semanas con tratamiento, sin embargo el dolor puede llegar a ser muy fuerte llegando incluso a impedir las actividades diarias.
Otras fuentes menos frecuentes de dolor pueden ser problemas de los discos intervertebrales, como por ejemplo las hernias discales, ya sea por degeneración o trauma o por ruptura de ciertos ligamentos.
Si el dolor no mejora en pocos días con medidas generales como las que aquí te explicamos, es importante que hables con tu médico para que te ayude a encontrar el problema y de paso corregirlo adecuadamente.
Las primeras 72 horas son muy importantes para el tratamiento del dolor de espalda.
Después de sufrir la lesión es importante no esforzar tu espalda para que esta se pueda curar.
El descanso y los medicamentos de venta libre como Apronax pueden ayudar a aliviar el dolor lumbar leve a moderado.
La mayoría de las personas que sufren de dolor de espalda se recuperan, pero si aún no has notado una disminución del dolor después de 72 horas de reposo y auto cuidado, es momento de hablar con tu médico.
El uso de compresas frías y calientes puede ayudar a reducir el dolor y la inflamación y permitir una mayor movilidad en algunos individuos.
Después de una lesión en tu espalda deberías poner una compresa fría sobre el punto sensible varias veces al día hasta por 20 minutos.
Luego, después de dos a tres días de tratamiento con frío, aplica calor por períodos breves para relajar los músculos y aumentar el flujo sanguíneo.
Dale a tu espalda la oportunidad de descansar y sanar, pero solo uno o dos días como mucho.
Continuar con tus actividades diarias luego del inicio de la lumbalgia parece dar una mejor flexibilidad a la espalda en comparación con estar en reposo en cama por una semana entera.
El reposo prolongado en cama puede hacer que el dolor de espalda empeore y llevar a otras complicaciones como depresión, disminución del tono muscular y coágulos de sangre en las piernas.
De noche, o mientras estés descansando, trata de ponerte de medio lado con una almohada entre tus rodillas.
Si sueles dormir de espaldas, algunos médicos sugieren ubicar una almohada debajo de las rodillas.
Esto alivia el estrés en tu zona lumbar y puede ayudar a acelerar tu recuperación.
El ejercicio puede ser la mejor vía para una rápida recuperación de tu lumbalgia.
Además puede ayudar a fortalecer la espalda y los músculos abdominales.
Habla con tu médico o con un fisioterapeuta para obtener una lista de ejercicios suaves que puedan ayudar a mantener los músculos en movimiento y acelerar el proceso de recuperación.
Una rutina de ejercicios saludables para tu espalda, como ejercicios de estiramiento, natación y caminatas, puede mejorar la coordinación, desarrollar un balance muscular y una postura apropiada.