Los hombros soportan una gran cantidad de estrés y sobrecarga, tanto en las actividades deportivas como en la vida cotidiana.
La tendinopatía del manguito rotador se caracteriza por la inflamación de los tendones del manguito rotador, que son responsables de estabilizar y mover el hombro, y sus síntomas incluyen dolor al levantar el brazo, debilidad en el hombro y sensibilidad al tacto sobre la zona.
La bursitis subacromial se produce por la inflamación de la bursa, una pequeña bolsa llena de líquido que reduce la fricción entre los huesos y los tejidos blandos, y sus síntomas son dolor en la parte superior del hombro y disminución del rango de movimiento.
El desgarro del manguito rotador implica la ruptura parcial o completa de uno o más tendones del manguito rotador, y sus síntomas son dolor severo, especialmente durante la noche, y debilidad significativa en el hombro.
El hombro congelado o capsulitis adhesiva se caracteriza por rigidez y dolor en el hombro debido a la inflamación y el engrosamiento de la cápsula articular, y sus síntomas son disminución progresiva del rango de movimiento y dolor constante.
La luxación del hombro es el desplazamiento del hueso del brazo fuera de la cavidad del hombro, y sus síntomas son dolor intenso, deformidad visible y dificultad para mover el brazo.