El periodo de tiempo para poder realizar todo tipo de deporte después de una operación para tratar esta lesión se estima entre 7 y 9 meses. La operación para tratar una rotura de ligamento cruzado anterior de rodilla se realiza a través de una artroscopia. La recuperación de la cirugía en si, es rápida, antes cuando se operaba un cruzado se dejaba la pierna inmovilizada durante unas cuantas semanas y costaba mucho recuperarla. Ahora al día siguiente de la operación ya empezamos a hacer rehabilitación, así conseguimos que en pocas semanas los pacientes recuperen la movilidad completa y sufriendo menos. La transformación del tejido de tendón injertado en tejido ligamentoso, la recuperación de los sensores de la rodilla y la regeneración de los mecanismos de estabilidad son procesos biológicos más lentos que pueden alargar la recuperación definitiva hasta los 7 o los 9 meses. Para poder volver a realizar una practica deportiva con normalidad, uno de los criterios que se adoptan es que hayan pasado los meses suficientes para que el ligamento cruzado injertado esté fuerte, y el otro es que tengas un cuádriceps igual que antes de la operación. A las personas que se operan de un cruzado no se les permite incorporarse a actividades deportivas como el fútbol o el baloncesto, por ejemplo, hasta que no han pasado entre 7 y 9 meses. En deportistas de alto rendimiento, como hacen una fisioterapia más intensiva, tal vez se pueden incorporar un poco antes. Cada vez que operamos una rodilla a las pocas horas el cuádriceps se atrofia, se pueden perder varios centímetros del contorno del cuádriceps en una sola operación de rodilla, ese cuádriceps que perdemos se tarda muchos meses en recuperarlo. Hay tres aspectos que se trabajan durante la rehabilitación de una intervención de ligamento cruzado: La movilidad, la propiocepción y el equilibrio, y el último la recuperación del cuádriceps.