El doctor Riccardo Borgacci, nutricionista y dietista, destaca el papel del té verde, el zumo de granada, el zumo de remolacha, el agua de coco y los batidos de frutos rojos como opciones naturales que ayudan a mantener las arterias en buen estado y a regular la presión arterial.
El secreto está en las catequinas, antioxidantes que neutralizan radicales libres, reducen los niveles de colesterol LDL y favorecen la elasticidad de los vasos sanguíneos.
Gracias a estas propiedades, el té verde ayuda a mantener la función endotelial, es decir, la capacidad de las arterias para dilatarse y facilitar el flujo sanguíneo.
Otra bebida que gana protagonismo es el zumo de granada, especialmente por su riqueza en polifenoles y antocianinas.
En 2017, la revista Clinical Nutrition publicó un estudio que evidenció cómo el consumo regular de este jugo puede contribuir a reducir la presión arterial.
Además, la granada tiene un efecto directo sobre el perfil lipídico: disminuye la oxidación del colesterol LDL y protege las paredes arteriales.
El zumo de remolacha se ha posicionado como una de las bebidas más prometedoras en la prevención de la hipertensión.
Rico en nitratos naturales, se transforma en el organismo en óxido nítrico, una molécula que promueve la vasodilatación y mejora la circulación sanguínea.
La revista Hypertension, de la American Heart Association, informó que beber zumo de remolacha puede reducir la presión arterial en cuestión de horas.
Este hallazgo lo convierte en una opción eficaz tanto para personas que ya padecen hipertensión como para quienes buscan prevenir daños arteriales a largo plazo.
El agua de coco es mucho más que una bebida refrescante, ya que su contenido elevado en potasio la convierte en una aliada natural para equilibrar la presión arterial.
Según el West Indian Medical Journal, puede contribuir a reducir la tensión en personas con hipertensión leve.
Además, es altamente hidratante y no contiene azúcares añadidos, lo que la convierte en una alternativa saludable frente a refrescos o bebidas energéticas.
Los batidos elaborados con frutos rojos representan otra estrategia eficaz para cuidar el corazón.
Estas frutas son ricas en antocianinas, compuestos naturales con propiedades antiinflamatorias que mejoran la salud de las arterias.
Un estudio del American Journal of Clinical Nutrition encontró que las mujeres que consumían frutos rojos de manera habitual tenían un riesgo significativamente menor de sufrir un ataque cardíaco.
Entre sus beneficios destacan la reducción de la presión arterial, la disminución del colesterol LDL y la mejora de la función endotelial.