Hacer los ejercicios una vez al día.
Tumbados con el codo doblado y el brazo ligeramente separado del cuerpo, utilizamos un palo que apoyamos en la palma de la mano, y con la mano contraria empujamos hacia fuera hasta la máxima amplitud, aguantamos 20 segundos y volvemos despacio a la posición de descanso.
Sentados, con la espalda bien apoyada.
Colocamos las manos sobre el pecho y las manos a la altura de los hombros.
Dirigimos los codos hacia atrás intentando aproximar las dos escápulas entre sí.
Mantenemos durante 5 segundos y volvemos a la posición inicial.
De pie, con las palmas de las manos juntas, delante de la cara y a la altura de los hombros.
Llevamos una mano hacia atrás doblando el codo y rotando el cuerpo, mientras dejamos la otra mano adelantada y sin moverla.
Mantenemos 5 segundos y volvemos despacio a la posición inicial.
Procedemos a cambiar de mano y repetir el ejercicio en el lado contrario.
De pie, con un palo sujeto con ambas manos detrás de la espalda, llevamos los dos brazos hacia atrás sin echar el cuerpo hacia delante.
Aguantamos 20 segundos y volvemos despacio a la posición de descanso.
De pie utilizamos un palo que apoyamos en la palma de la mano, y con la mano contraria empujamos hacia fuera separando el brazo del cuerpo hasta la máxima amplitud, aguantamos 15 segundos y volvemos despacio a la posición de descanso.
De pie, llevar el hombro en rotación interna y desde aquí llevar el brazo por delante del cuerpo hasta sentir tensión en la parte posterior del hombro.
Aguantamos 20 segundos.
De pie, al lado de la pared, apoyamos la palma de la mano llevando el brazo hacia atrás.
Giramos el cuerpo hacia el lado contrario, notando la tensión en la zona del pectoral.
Mantenemos la postura 20 segundos respirando pausadamente.
No elevar el hombro hacia la cabeza.
De pie, con una banda elástica por detrás de la espalda a la altura de las escápulas y sujeto con ambas manos y con los codos estirados empujamos con los hombros hacia delante, aguantamos 5 segundos y volemos despacio a la posición de reposo.
De pie frente a la pared, elevaremos los brazos lo máximo que podamos y apoyaremos las manos en la misma, hacemos un empuje contra ella y flexionamos el tronco, doblando las caderas manteniendo en todo momento el empuje contra la pared.
Aguantamos 20 segundos y volvemos despacio a la posición de reposo.