Es lógico, volvemos al primer punto, usar el sentido común, y es que una persona que mida 1,80 no necesitará la misma altura de encimera que aquella que mida 1,50, y además el uso de una cocina baja para una persona alta puede forzar la flexión de la espalda, a la vez que el uso de una cocina alta para una persona baja también fuerza posturas incómodas. Compra lo necesario o pide que te lo lleven, como en cualquier otro caso, no compres grandes sacos de comida, tendrás que llevarlos, procura siempre que alguien te ayude si tienes que hacerlo. Otra vez el sentido común: intenta mantener la postura más correcta posible, la espalda erguida, no hacer flexiones bruscas para coger alimentos, flexionar las rodillas para levantar pesos, etc. Si haces compras grandes procura dividir los alimentos en cantidades pequeñas, así no tendrás que levantar grandes pesos. Colócalo todo según su índice de uso, no coloques los alimentos que más utilizas lejos, y menos aún en cantidades grandes, procura tener que levantar el menor peso posible y en el lugar más próximo. Destina los lugares menos accesibles, más incómodos, como las partes más bajas a aquellos productos que uses con muy poca frecuencia, tales como calderos que no utilices. A la hora de preparar los alimentos intenta tenerlo todo lo más a mano posible, es decir, saca los ingredientes de la receta, los calderos, etc, y luego empieza a prepararlo, pero en principio intenta que el trabajo esté medio hecho. Intenta también tener la cocina bien organizada, así nunca te faltará espacio para la preparación de alimentos. Y por último, para el comedor, intenta que cada uno de los muebles, mesas y sillas se adapten a las condiciones de cada comensal en la medida de lo posible.