El dolor de manos afecta los dedos, los pulgares y la mano media.
Las causas más frecuentes de dolor y lesiones en las manos son el uso excesivo o los movimientos repetitivos durante la práctica de deportes, la actividad física o las tareas laborales.
La mayoría de los dolores y lesiones de mano se resuelven con tratamientos caseros, que incluyen reposo, hielo, compresión y elevación (método de RICE).
Es posible que deba trabajar con un fisioterapeuta para recuperar la fuerza y el uso después de una lesión.
Si el dolor de mano dura más de dos o tres días, llame a un especialista en ortopedia del University of Miami Health System.
Ofrecemos una amplia variedad de tratamientos ortopédicos no quirúrgicos y mínimamente invasivos para el dolor y las lesiones de la mano.
Nuestro médico puede recomendarle que se someta a un tratamiento de estimulación eléctrica para aliviar la lesión.
El médico puede recetarle un antiinflamatorio o recomendar uno de venta libre, como ibuprofeno, para reducir la inflamación y el dolor.
Si el dolor o la lesión no han respondido a otras opciones de tratamiento, el traumatólogo puede recomendar una intervención quirúrgica para corregir el problema, como implantes de hueso y cartílago, reconstrucciones de ligamentos o inyecciones de plaquetas.
Además del dolor, los síntomas de una lesión en la mano incluyen rigidez, entumecimiento, hormigueo, inflamación, debilidad o dedo en gatillo o en resorte.
Las lesiones o los problemas en las muñecas, los brazos, los codos y los hombros también pueden causar dolor en la mano.
Algunas afecciones que causan dolor en la mano incluyen las siguientes: Bursitis: inflamación dolorosa en el pulgar.
Lesiones cartilaginosas: daño en el tejido que cubre la superficie del hueso.
Quistes y tumores: sacos llenos de aire, líquido u otras sustancias (la mayoría no son cancerosos, pero pueden serlo).
Fracturas: pueden producirse en los dedos o en la mano.
Infecciones: pueden producirse en los huesos o en las articulaciones.
Compresión nerviosa, daño o pinzamiento de la mano: compresión de las estructuras óseas o de las partes blandas de la mano durante ciertas actividades, como el movimiento de los dedos.
Osteoartritis: desgaste degenerativo de la articulación.
Artritis reumatoide: trastorno articular inflamatorio crónico (continuo).
Esguinces: resultado de un desgarro de ligamentos.
Tendinitis: inflamación debido a tensión o rotura de tendones.
Dedo en gatillo (tenosinovitis estenosante): inflamación del revestimiento (envoltura) del tendón.
Tumores: crecimiento anormal de tejido o inflamación (puede ser canceroso o no canceroso).