Podríamos tomar algunas medidas: Diversos microorganismos pueden ser agentes desencadenantes, antes los cuales no podemos establecer medidas preventivas para todos ellos, pero en general podemos incorporar medidas de higiene sencilla, como el lavado de manos y cuidar que los alimentos que tomamos estén en buen estado.
Evitar la exposición a pesticidas o agentes químicos tóxicos ambientales y alimentarios como insecticidas organofosforados, disolventes y por monóxido de carbono.
Utilizar productos de limpieza más naturales y con menos agentes químicos, eliminar o reducir la cantidad de perfumes y cosméticos perfumados.
Implementar una buena higiene del sueño.
Limitar la exposición a ondas electromagnéticas.
Evitar o aprender a gestionar situaciones de estrés psicológico intenso, o menos intenso, pero continuado.
Realizar ejercicio moderado, pero constante.
Incorporar a la vida diaria momentos para practicar alguna técnica de relajación o meditación.
Llevar una dieta saludable.
Tener una vida social que te haga sentir bien.
Todos estos factores pueden ayudar a disminuir los síntomas de la enfermedad y quizá podrían ayudar a prevenirla, no podemos asegurarlo ya que aún no hay una certeza total de por qué se da el síndrome de Fatiga Crónica.