Alimentación antiestrés natural es importante reponer nutrientes que el organismo consume de más en situaciones de estrés: vitamina C, magnesio, calcio y omega-3 son indispensables. Si escogemos alimentos saludables, podemos aliviar la tensión, estabilizar el azúcar en sangre e ir eliminando el estrés. Algunos alimentos cocinados al horno ayudan a relajarse y a conciliar el sueño, como calabazas, boniatos, patatas, yuca. Un objetivo principal es mantener la salud intestinal para garantizar la formación de los neurotransmisores necesarios, como la dopamina y la serotonina. Hay diez alimentos que abordan necesidades diferentes del organismo en situaciones de estrés, como arándanos antioxidantes, yuca para que no te falte energía, pistachos que protegen tu corazón, naranjas ricas en vitamina C, semillas de sésamo remineralizantes, chocolate para darte placer y magnesio, chucrut, alimento para las buenas bacterias, plátanos, lentejas para tus nervios, acelgas y otras hojas verdes.
Estos alimentos ayudan a formar serotonina y dopamina, los neurotransmisores que mejoran el humor y la memoria, aumentan la absorción del triptófano, un aminoácido esencial, y mejoran los niveles de serotonina y la calidad del sueño. También ayudan a reducir la vasoconstricción y favorecen el funcionamiento del corazón al dilatarse más las arterias. La vitamina C es uno de los micronutrientes que necesitamos reponer en situaciones de estrés, y las semillas de sésamo resultan útiles por su riqueza en magnesio y calcio. El chocolate negro con muy bajo contenido en azúcares es rico en magnesio y produce placer.
Los fermentados, como el chucrut, son una fuente de salud y mantienen el intestino en perfectas condiciones, algo muy necesario para fortalecerse frente al estrés. Los plátanos aportan potasio y triptófano, y si están poco maduros, tienen un almidón prebiótico que alimenta las bacterias que regeneran la flora intestinal. Las lentejas y otros cereales integrales son ricos en vitaminas del grupo B, indispensables para el buen funcionamiento cerebral, y en fibra y magnesio, un mineral importante frente al estrés. Las acelgas y las verduras de hoja verde no pueden faltar a diario por su aporte de magnesio, uno de los minerales que más se consume en momentos de estrés, y por su riqueza en ácido fólico, que contribuye a la formación de neurotransmisores.