¿Puedo darme un masaje.
Conocida científicamente con el nombre de masoterapia, el masaje es una herramienta terapéutica muy segura y eficaz.
Además, presenta cuantiosos beneficios probados para la salud física y mental de las personas que lo reciben.
De hecho, se ha demostrado científicamente que es más positivo recibir un masaje que tomar un antiinflamatorio.
Sin embargo, existen casos particulares en los que el masaje puede resultar contraproducente para la salud.
¿Cuáles son las contraindicaciones del masaje.
Existe 2 tipos de contraindicaciones, aquellas que son relativas (es decir, que dependen de la situación concreta de cada persona) y las que son totales (aquellas que en caso de formar parte del diagnóstico o la historia clínica del paciente hacen del masaje una técnica peligrosa para su salud).
Aunque tu fisioterapeuta siempre preguntará sobre tus antecedentes clínicos y patología actual, es fundamental recordarle cual es tu estado de salud antes de recibir el masaje.
A continuación se citan las contraindicaciones más importantes: Durante el embarazo.
En intervenciones quirúrgicas de menos de 6 meses.
Enfermedades infecciosas de la piel (hongos, lupus…) y otras no infecciosas generalizadas (por ejemplo la dermatitis alérgica), úlceras por decúbito y quemaduras.
Enfermedades vasculares inflamatorias (por ejemplo, flebitis), inflamaciones de los ganglios linfáticos, debilidad vascular y retenciones circulatorias graves.
Trombosis y embolia arterial, venas varicosas y en cardiopatías en general (como taquicardias e hipertensión arterial).
Inflamaciones agudas o patológicas con sintomatología típica: dolor, calor, rubor (enrojecimiento de la piel) e inflamación (aumento de volumen).
Hematomas, hemorragias recientes, heridas sin cicatrizar, esguinces agudos, contusiones, edemas agudos y derrames articulares.
Enfermedades agudas o en fase evolutiva, como estados febriles, náuseas, úlcera gástrica o úlcera duodenal.
Enfermedades de tipo metabólico (como la gota).
Fibrosis y enfermedades musculares degenerativas.
Enfermedades reumáticas agudas.
Enfermedades infecciosas o tumorales.
Procesos inflamatorios de origen bacteriano.
Problemas renales en fase aguda, cálculos de riñón, cálculos biliar.
Rotura o desgarros de músculos, vainas, tendones, ligamentos.
Traumatismos recientes y tratamientos quirúrgicos.
Enfermedades del sistema nervioso: lesiones de las vías piramidales y compresión nerviosa.
¿Qué profesional sanitario debe realizar el masaje.
Se puede afirmar que ante cualquier dolor que no se alivia con el masaje sino que aumenta o empeora, se debe pensar que el masaje está contraindicado, y que existe algún problema no detectado o el diagnóstico no fue el correcto, en cuyo caso se remite al paciente a su médico para una nueva valoración.
Ten en cuenta que me refiero a dolor y empeoramiento, no de sensación de agujetas, cansancio ni de ligeras molestias propias de la corrección muscular y metabólica.
Recuerda que tanto si sufres molestas contracturas como una lesión muscular importante los profesionales que deben supervisar tu caso son el médico y/o el fisioterapeuta.
Evita a toda costa acudir a quiromasajistas, masajistas y otros sanadores, pues cuentan con una formación dudosa e ilegal en España que no sólo no garantiza en absoluto la mejoría de tu estado de salud, sino que pueden agravarlo.
Espero que te haya gustado este artículo, si te gustan los masajes y quieres saber más ¡no olvides leer mi artículo con 7 consejos antes de recibir un masaje.