El estrés y las malas posturas son una de las causas más frecuentes del dolor de hombro.
Tanto el hombro como el trapecio, situado en la parte superior de la espalda entre el cuello y los hombros, son zonas propensas a tensarse durante las situaciones de estrés.
Dentro de los principales síntomas que se manifiestan en estos casos están:
Dolor y rigidez en la parte superior de la espalda, entre el cuello y el hombro, que puede afectar también al cuello.
Molestia y rigidez al hacer presión o al mover hombros y otras estructuras relacionadas como la escápula, que se encuentra en la parte superior de la espalda, posterior al hombro.
Cuando el dolor de hombro se relaciona con inflamación muscular o articular o es muy severo, puede indicar otra causa como desgarros o inflamación del tendón, inestabilidad del hombro o esguinces, principalmente si tenemos el antecedente de una lesión, de haber realizado ejercicio o si el dolor y la inflamación no ceden después de unos pocos días.
Es importante destacar que cuando sospechamos alguna de estas causas es recomendable consultar a un médico para que nos dé un tratamiento adecuado.
Para un tratamiento del dolor de hombro adecuado es importante conocer el origen.
Por ejemplo, en el caso del dolor causado por estrés, el bienestar y la salud mental van ligadas con nuestro cuerpo, prueba de ello es la reacción que se refleja en nuestro organismo ante situaciones de estrés.
Evitar el estrés es complicado debido al estilo de vida que llevamos, por ello es importante encontrar tiempo para ti y para hacer actividades que bajen tu nivel de estrés como el yoga o meditación, caminar o paseos en bicicleta.
Si consideras que el dolor es de carácter severo, no cede después de pocos días, si se presenta inflamación o no puedes mover tu hombro, deberás acudir con el doctor o profesional de la salud para que te revise, ya que en algunos casos puede llegar a ser incluso necesaria la intervención quirúrgica.
Pero afortunadamente, en la mayoría de los casos, el dolor podrá tratarse desde casa con reposo, compresas y analgésicos que pueden adquirirse sin receta como Aspirina Advanced, que proporciona alivio dos veces más rápido del dolor que la tableta regular.