Fase Inicial- Elevación y hielo: mantener el pie elevado y la aplicación de hielo ayudarán a bajar la inflamación en los primeros días.
Movilización de los dedos: la realización de movimientos de dorsiflexión de las articulaciones de los dedos ayudará a disminuir la inflamación y controlar el dolor.
Contracción isométrica del pie y tobillo: ayudándonos de un profesional, iniciaremos contracciones suaves mantenidas de la musculatura implicada. Siempre respetando el umbral de dolor y la progresión quirúrgica.
Fase Intermedia- Estiramientos del pie y el tobillo: Estiramiento del tendón de Aquiles: colocando una toalla alrededor de la planta del pie y tirando suavemente hacia uno mismo.
No debe ser un estiramiento intenso. Algo muy suave.
Estiramiento de los dedos del pie: flexionar y extender los dedos del pie manualmente o ayudados con una banda elástica.
Ejercicios de rango de movimiento Rotaciones del tobillo: Realiza movimientos circulares con el tobillo.
Flexión y extensión del tobillo: realizando movimiento hacia arriba y hacia abajo con el tobillo.
Se puede realizar tanto tumbado como sentado.
Fortalecimiento muscular Ejercicio con banda elástica: nos ayudaremos de una banda elástica para resistir los movimientos de flexión, extensión y movimientos laterales del tobillo.
Elevación del talón: Desde una posición sentada, levantar los talones mientras se mantienen los dedos del pie en el suelo.
Aquí se puede añadir algo de resistencia (peso) encima de las rodillas.
Fase Avanzada- Ejercicios de estabilidad y propiocepción Estática sobre un pie: mantener el equilibrio sobre el pie operado durante varios segundos.
Uso de superficies inestables: como Bosu.
Empezar con esta actividad cuando se domine completamente la anterior.
Fortalecimiento avanzado Puntas de pie: realizar elevaciones del talón de pie para fortalecer la musculatura de la parte posterior de la pierna.
Ejercicio de resistencia: incrementar la resistencia en los ejercicios de la fase anterior con las bandas elásticas.
Actividades funcionales Caminar en diferentes superficies: de manera progresiva, comenzar a caminar en superficies suaves y luego más irregulares.
Subir escaleras y caminar: incrementar progresivamente la distancia y dificultar el recorrido cuando se salga a la calle.
Fase de Retorno a la Actividad (de la semana 12 en adelante)- Aquí, el objetivo será recuperar completamente la función del pie y retornar a las actividades normales o deportivas previas, con un nivel de seguridad alto.
Esta fase es más específica que las anteriores, y requiere de un seguimiento con un profesional cualificado para el entrenamiento deportivo.
Ejercicios específicos para la actividad: según el tipo de deporte practicado, los ejercicios se direccionarán de una manera u otra para las necesidades de la actividad.
Entrenamiento de pliometría y fuerza: entrenamiento específico de fuerza general y pliometría (saltos), para continuar la progresión lógica de ejercicio.