Si bien el dolor de rodilla es común, deberás consultar a un médico si:
No puedes soportar peso en la rodilla.
Tienes dolor intenso, incluso cuando no estás soportando peso.
La rodilla se dobla o bloquea.
La rodilla se muestra desfigurada.
Tienes enrojecimiento o calor alrededor de la zona de la rodilla, o inflamación, entumecimiento, hormigueo o coloración azulada.
Si el malestar es leve, puedes probar las siguientes opciones naturales.
Investigaciones recientes hallaron que muchas hierbas, especias y alimentos que normalmente tenemos en la cocina esconden un gran potencial analgésico, muchas veces comparado al de medicamentos comunes, como el ibuprofeno.
Otras opciones que se muestran beneficiosas gracias a sus efectos analgésicos y antiinflamatorios son:
Cerezas: por su riqueza de antocianinas
Ajo: por la presencia de capsaicina
Piña: por sus compuestos antioxidantes
Aceite de pescado: por su contenido de ácidos grasos Omega 3 que bloquean la producción de leucotrienos (mediadores de la inflamación) y citoquinas (proteínas liberadas por las células inmunes en respuesta a las lesiones)
Incluso tu compañero de todas las mañanas, el café , es útil contra el dolor, ya que la cafeína tiene efecto anestésico general, bloqueando a las sustancias encargadas de trasmitir la sensación de dolor de los músculos al sistema nervioso central.