Una lesión de espalda puede deberse a levantar algo demasiado pesado, hacer ejercicio demasiado intenso o incluso tropezar con el perro.
La buena noticia es que normalmente puedes superar esta lesión en pocos días, siempre que descanses.
No realices la actividad que te causó la lesión y tómatelo con calma durante unos días.
Puedes tomar analgésicos de venta sin receta para minimizar las molestias y aplicar hielo para reducir la hinchazón.
También puedes caminar ligeramente, pero sin forzarte.
Si su esguince o distensión es más grave, tardará más de unos días en recuperarse.
En este caso, los síntomas pueden durar varias semanas.
El reposo y el hielo acelerarán la recuperación de las distensiones y esguinces graves, pero también debes acudir al médico.
Su médico puede proporcionarle un tratamiento para atenuar los síntomas y acortar el tiempo de recuperación.
Es probable que pueda recuperarse de una lesión leve de espalda con algo de reposo, pero las lesiones agudas y graves requieren intervención médica.
El médico puede determinar la causa del dolor y elaborar un protocolo de tratamiento para tratarla.
Tanto si tienes una lesión nueva como si te vuelves a lesionar la espalda, lo más probable es que te convenga ir al médico.