Las técnicas de relajación a menudo emplean técnicas propias y de los programas de control del estrés y están vinculadas con la psicoterapia, la medicina psicosomática y el desarrollo personal.
La relajación de la tensión muscular, el descenso de la presión arterial y una disminución del ritmo cardíaco y de la frecuencia respiratoria son algunos de sus beneficios en la salud.
Los métodos y técnicas de relajación, que se basan en un entrenamiento progresivo y regular, tienden en realidad a modificar indirectamente el tono de origen psíquico de las personas que se someten a ellas.
Desde un punto de vista puramente recuperador, tienen gran interés en el tratamiento de personas espásticas y con lesiones neurológicas de este tipo.
La gente recurre a las técnicas de relajación por los siguientes motivos, entre otros: Ataques de ansiedad, Ataques de pánico, Problemas cardíacos, Depresión, Búsqueda de bienestar personal, Cefalea o dolores de cabeza, Competencia intraespecífica con otros seres humanos, Hipertensión, Sistema inmunológico debilitado, Insomnio, Control del dolor, Control del estrés, Control de la ira, Problemas lingüísticos.
Existen diversas técnicas que permiten al individuo mejorar su estado de relajación, algunos de los métodos pueden ser efectuados por el propio individuo pero otros requieren la ayuda de otra persona o, incluso, de un profesional.