El tiempo de recuperación de la artroscopia de rodilla dependerá del tipo de lesión tratada.
Por ejemplo, la lesión de menisco, muy típica dentro del mundo del deporte, pero también relacionada a actividades laborales o cotidianas, requiere de una recuperación más atenta que en otro tipo de dolencias.
En cualquier caso, al ser una cirugía mínimamente invasiva el tiempo de recuperación de la artroscopia de rodilla siempre será más rápido que en la cirugía tradicional.
Con toda probabilidad, el paciente tendrá que llevar muletas durante dos semanas, seguir alguna pauta de analgésicos y realizar una serie de ejercicios aconsejados por el especialista y/o el fisioterapeuta.
En otras ocasiones, el tiempo de recuperación de la artroscopia de rodilla puede alargarse hasta las ocho semanas y se aconseja el máximo reposo con la pierna operada alzada y la aplicación de bolsas de hielo en la zona intervenida.
Es por esta razón que se aconseja evitar la práctica de deportes con mucho esfuerzo físico ya que incrementan el riesgo de recaída y podrían hacer más lenta la recuperación.
La baja laboral después de una artroscopia de rodilla dependerá del tipo de lesión y de la evolución de la recuperación de la rodilla.
Asimismo, estará supeditada al tipo de trabajo que desempeñe el paciente.