La fractura de muñeca es una lesión frecuente de la extremidad superior, donde se produce la fractura del radio -el hueso principal de la muñeca-, pudiendo también producirse una fractura del cúbito -hueso del brazo-.
Los síntomas habituales son dolor, aumento de volumen y limitación de movilidad de la muñeca.
La evaluación se realiza mediante radiografías y con frecuencia se requiere de TAC (scanner).
El tratamiento convencional se realiza mediante un yeso largo (sobre codo), seguido de un yeso corto (bajo codo), durante seis semanas en total.
El tratamiento quirúrgico es cada vez más habitual y se indica en fracturas de mayor complejidad, con desplazamiento, inestabilidad o fragmentación.
El objetivo de la cirugía es la reducción de la fractura y su estabilización mediante un implante (placa, tornillos y agujas metálicas), lo que permite una rehabilitación precoz.
El tratamiento quirúrgico habitual consiste en la colocación de una placa en la cara palmar de la muñeca, a través de una incisión longitudinal.
De acuerdo a la característica de la fractura se pueden utilizar placas en el dorso de la muñeca, lo que es menos frecuente.
Generalmente es una cirugía que requiere una hospitalización transitoria y se puede estar en la casa el mismo día.
Como anestesia es frecuente el bloqueo de los nervios del brazo (del plexo braquial) más una sedación o anestesia general.