El tratamiento del esguince de tobillo depende de la gravedad de la lesión, si bien inicialmente va a ser conservador mediante inmovilización, fisioterapia, etc., en algunos casos puede considerarse la cirugía de entrada.
Cuando se trata de esguinces leves, es necesario inmovilizar la zona con un vendaje y guardar reposo durante los dos o tres días siguientes.
La pierna debe permanecer elevada con el tobillo a la altura del corazón o por encima de este para evitar que se inflamen el pie y el tobillo.
Otra medida básica es aplicar hielo en la zona dolorida.
En este sentido, desde el Hospital Quirónsalud Toledo nos recomiendan, en primer lugar, meter el hielo en una bolsa y, después, colocar un paño en la piel para evitar el contacto directo.
Por otra parte, en cuanto sea posible, nuestros especialistas nos aconsejan ir apoyando el pie poco a poco, mientras se realizan pasos cortos sin cojear.
Con el tiempo se podrá soportar más carga.
Durante el tiempo de recuperación, se aconseja prescindir de zapatos abiertos o con tacón; y si se va a realizar ejercicio, puede ser útil el uso de tobilleras durante las semanas que indiquen los doctores.
La aplicación de un calor confortable ayuda a relajar el sistema nervioso y puede ser beneficioso para el organismo, ya que el estrés es uno de los factores más importantes en algunos de los problemas que transcurren con dolor muscular.