¿Pero ya sirven para algo.
Alguna vez sí que estiro.
Ufff, es que no tengo tiempo.
Un amigo me dijo que no era bueno estirar.
Estas son algunas de las frases que escuchamos a diario en nuestro trabajo en la clínica cuando mandamos estiramientos a nuestros pacientes.
Este blog va dirigido a que conozcáis un poco más sobre los estiramientos, cuándo hacerlos, su importancia y así poder responder a estas preguntas tan comunes.
En el día a día, cada uno de nosotros realizamos actividades, tanto en nuestros lugares de trabajo como durante nuestros momentos de ocio y deporte, que hacen que determinados músculos se acorten.
Si practicas deporte, ¿nunca has tenido lesiones o sobrecargas.
Todo ejercicio físico repetitivo necesita de estiramientos para corregir las descompensaciones musculares que se producen.
Por tanto, todas las personas necesitamos estirar, porque todos realizamos algún ejercicio o actividad repetitiva que acorta nuestros músculos.
Son ejercicios que realizamos para mantener y mejorar la flexibilidad y elasticidad de nuestros músculos, así como una mayor amplitud en el movimiento de nuestras articulaciones.
Si nos hemos roto algún hueso recientemente.
Tras sufrir una rotura muscular.
Cuando existe hipermovilidad.
Cuando un bloqueo óseo limita la movilidad articular.
Cuando estamos ante un problema inflamatorio o infeccioso.
Cuando existe un dolor agudo o punzante de la articulación a mover.