La artrosis de cadera es una patología del sistema músculo esquelético que se caracteriza por una degradación progresiva del cartílago articular. Produce dolor al caminar en el pliegue de la ingle, en el glúteo y, en ocasiones, en la parte interna de la rodilla. La molestia puede estar acompañada de crujido y rigidez, así como dificultad para separar la pierna del cuerpo o girarla hacia fuera. Hay factores que favorecen la aparición de artrosis, como la edad, el sobrepeso o la realización de una actividad física intensa. Muchas personas que tienen esta patología terminan con una prótesis de cadera. Se pueden tomar algunas medidas para mejorar los síntomas, como perder peso y seguir una dieta saludable. Los pacientes con artrosis de cadera deben realizar un programa de ejercicios al menos tres veces por semana durante unos 30 minutos. La persona que no está en forma puede empezar el entrenamiento de forma más lenta. Este tiene que incluir estiramientos para alargar la musculatura del cuerpo, potencia muscular para fortalecer los músculos, y ejercicio aeróbico para ejercitar los pulmones, el corazón y aumentar la resistencia. La rehabilitación recomendada que el paciente puede realizar en su casa se ha de hacer en posición tumbada boca arriba sobre una superficie más o menos dura, con las piernas extendidas y paralelas.