No existe una dieta ni alimentación única/ideal para mejorar el sistema inmune pero sí se ha visto que el seguimiento de una alimentación adecuada y suficiente ayuda a reforzar el sistema inmunológico que nos protege de las bacterias, virus y otros organismos patógenos.
UNA DIETA EQUILIBRADA refuerza el sistema inmunológico.
Las personas que presentan sobrepeso o obesidad, presentan más riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión, dislipemias… que influyen en el correcto funcionamiento de nuestro sistema inmune.
Las personas con desnutrición o ingestas inferiores a 1.200 kcal diarias, suelen llevar dietas desequilibradas e insuficientes, por lo que son más propensas a tener un sistema inmune más debilitado.
La dieta mediterránea es la que presenta más evidencia científica de mejora del estado de salud debido a la gran ingesta de productos de origen vegetal y grasas saludables que contiene.
La dieta mediterránea potencia frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, pescado azul, frutos secos, aceite de oliva virgen extra… que se relacionan con estados de salud adecuados y mejora de patologías como cáncer, enfermedades cardiovasculares, dislipemias…
Asegurar la ingesta de vitamina C: Presente en frutas y verduras como el kiwi, piña, caqui, fresas, pimiento, tomate, col….
Alimentación rica en ANTIOXIDANTES: Presentes en frutas y verduras
El déficit de selenio reduce la inmunidad.
Evitar el estrés prolongado
Evitar cambios bruscos de peso, dietas inadecuadas… que provocan efecto rebote
Mantener un adecuado descanso de unas 8h al día
Mantenerse activo haciendo actividad física a diario.