La actividad física regular puede aliviar el estrés, la ansiedad, la depresión y el enfado.
La mantiene sana y en buena forma física.
El ejercicio físico aumenta la fuerza muscular, lo que, a su vez, aumenta su capacidad para realizar otras actividades físicas.
Pasar demasiado tiempo sentado y otras actividades sedentarias puede aumentar el riesgo de padecer cardiopatías y derrames cerebrales.
Un estudio demostró que los adultos que ven más de 4 horas de televisión al día presentan un riesgo un 80% mayor de fallecimiento por enfermedad cardiovascular.
Ser más activa puede ayudarla a lo siguiente: reducir la presión arterial, aumentar los niveles de colesterol bueno, mejorar el flujo sanguíneo (circulación), mantener el peso bajo control, evitar la pérdida de masa ósea que puede provocar osteoporosis.
Esto puede ahorrarle gastos médicos, intervenciones y medicamentos más adelante en la vida.
Es cierto que los 70 son los nuevos 60… pero solo si tiene salud.
Las personas que están físicamente activas y con un peso saludable viven unos siete años más que las que no están activas y son obesas.
Y la parte importante es que esos años extra suelen ser años más saludables.
Mantenerse activo retrasa o previene enfermedades y afecciones crónicas asociadas al envejecimiento.
Por tanto, los adultos activos mantienen su calidad de vida y su independencia durante más tiempo.
Estas son algunas de las ventajas que puede obtener con la actividad física habitual.
La ayuda a dejar de fumar y vivir sin tabaco.
Aumenta el nivel de energía para que pueda hacer más cosas.
La ayuda a controlar el estrés y la tensión.
Fomenta una actitud y unas perspectivas positivas.
La ayuda a dormir con mayor rapidez y de forma más profunda.
Mejora la imagen y la confianza de una misma.
La American Heart Association recomienda al menos 150 minutos de actividad aeróbica de intensidad moderada a la semana.
Puede hacerlo dedicando tan solo 30 minutos al día, 5 días a la semana.
Y cada minuto de actividad moderada a fuerte cuenta para su objetivo.
Simplemente muévase más, de manera más intensa, y siéntese menos.
No es necesario que haga grandes cambios en su vida para ver las ventajas.
Empiece integrando más actividad en su día, paso a paso.