¿Cómo debe ser nuestro menú diario.
Alto en frutas y verduras con fibra.
Baja, pero no exenta de gluten.
Baja en carnes rojas.
Con lácteos de poca lactosa.
Alta en omega 3 y baja en omega 6.
Sin alcohol.
Sin productos ultraprocesados con aditivos sospechosos y aceite de palma.
Pescados azules y aceites de los mismos dos veces por semana.
Mejor los pequeños como atún de cola amarilla, caballa, anchoa, boquerón, sardina o bonito que atún rojo, cazón o marrajo.
Limitar pescados azules de gran tamaño por alto contenido mercurio, 1 vez semana.
Salmón, atún, emperador, pez espada.
Para aportar omega 3 Semillas de lino o linaza y de chía trituradas en frío, a diario para aportar omega 3.
Aguacate, frutos secos, aceite de oliva virgen extra y sésamo o pasta de sésamo.
Para aportar aceites grasos monoinsaturados.
Alimentos cocinados al horno, al vapor o cocidos siempre en poco tiempo y a no muy altas temperaturas.
Frutas de todo tipo, hasta 3 piezas o porciones al día.
Especialmente papaya, piña y mango, ya que contienen enzimas que ayudan en la digestión.
También frutos rojos por su aporte de antioxidantes.
Se puede incluir algún zumo casero recién exprimido y que contenga la fibra.
Verduras alternar cocinadas con ensaladas variadas.
Especialmente hojas crudas, menta, rábanos, zanahoria, calabazas y calabacines, brócoli, judías verdes y otras crucíferas, además de ajo y cebolla, sobre todo en crudo.
Yogur natural y salsa miso.
Son alimentos probióticos que contienen bacterias beneficiosas para el intestino.
Cereales integrales pero los de verdad, los de grano entero, sobre todo centeno, maíz, avena y quinoa.
Bebidas vegetales sin azúcar añadida.
Cúrcuma y pimienta, y mejor tomarlas juntas.
Especias como el Jengibre, Curry y Tomillo o Azafrán.
Carnes blancas y pescado.
Legumbres de todo tipo.
Té verde.
Pimientos, pimienta, guindillas y chile.
Cacao puro.
Endulzar con un poco de miel mejor que con azúcar, si fuera necesario.
Soja en grano, texturizada o tofu.