No ignores las indicaciones médicas.
Tu médico te proporcionará instrucciones específicas después de la artroscopia de hombro.
Es fundamental seguirlas al pie de la letra.
En este sentido, no ignores las recomendaciones sobre el cuidado de las incisiones, el uso de medicamentos recetados, la terapia física, las restricciones de movimiento y cualquier otra indicación que te haya dado tu especialista.
No olvides que las recomendaciones recibidas están diseñadas para optimizar tu recuperación y prevenir complicaciones.
No descuides la terapia física.
Por lo tanto, es fundamental que no descuides las sesiones de fisioterapia recomendadas por tu médico.
Tampoco te saltes las sesiones y asegúrate de seguir las instrucciones del fisioterapeuta en cuanto a los ejercicios y estiramientos recomendados.
No descuides el descanso.
Así que, no intentes realizar actividades extenuantes o levantar objetos pesados con el brazo operado.
Es esencial dar tiempo al hombro para sanar y permitir que los tejidos se reparen.
No te excedas en la rehabilitación.
No olvides en todo momento seguir las pautas de tu fisioterapeuta y comunicar cualquier incomodidad o dolor inusual durante la rehabilitación.
No descuides el cuidado de las incisiones.
Es recomendable limpiar las incisiones según las instrucciones de tu médico y evitar rascar o frotar la zona.
No retomes tu vida cotidiana demasiado pronto.
Darle tiempo suficiente al hombro para sanar y fortalecerse adecuadamente reducirá el riesgo de remisión del problema que ha llevado a la realización del procedimiento quirúrgico.
Si durante tu recuperación por artroscopia de hombro presentas uno o varios de los síntomas que mencionaremos a continuación, no dudes en llamar de inmediato a tu médico especialista, quién te proporcionará nuevas indicaciones para contrarrestarlos.