El concepto core significa literalmente 'núcleo' o 'centro' en inglés.
Podemos afirmar que se trata de aquella zona del torso, comprendida entre los hombros y las caderas, conformada por su correspondiente estructura ósea y los músculos que se encuentran en ella: recto del abdomen, transverso, oblicuos, erectores espinales, multífidos de la espalda, grupo glúteos, dorsal ancho, cuadrado lumbar y psoas.
Su importancia radica en que todo este conjunto de huesos y de músculos cumplen la función de estabilizar el cuerpo para que funcione de manera adecuada y eficiente a la hora de aplicar una fuerza o al movernos en nuestro día a día.
El entrenador online Nino González, conocido como Ninolift, explica en su canal de Youtube que es un error común entrenar el core generando movimiento de forma aislada.
Lo ideal es trabajarlo con ejercicios que traten de desafiar tu estabilidad y que la musculatura tenga que forzar para evitarlo.
Se deben trabajar muchas articulaciones y en múltiples planos y ejes sin aislar ningún grupo muscular.
También se fortalece con ejercicios que impliquen estabilización o rotación del tronco.
Proporciona estabilidad y coordinación, ya que el core es el centro de gravedad del cuerpo.
Ahorro de energía al no dejar que trabajen músculos innecesarios.
Reduce el riesgo de lesiones.
Quema la grasa de la zona media.
Reduce los dolores en la espalda baja y evita dolencias como la lumbalgia.
Mejora la postura corporal.
Mejora el rendimiento deportivo, ya que un core en forma permite una adecuada transferencia de energía a brazos y piernas.
Menor dolor articular.
El yoga, el pilates, el taichí o el bodybalance son muy adecuados para trabajar esta zona.
Y es que, aunque son actividades habitualmente relacionadas con la relajación y el descanso, también están asociadas con el trabajo abdominal y, más concretamente, con el trabajo del core.
Si tenemos un core débil, podemos sufrir problemas de postura, estabilidad o equilibrio.
Esto se traduce habitualmente en un mayor riesgo de lesión, sobre todo en zonas como el cuello, la espalda o la rodilla.
Lo recomendable es entrenar esta zona del cuerpo unas dos o tres veces a la semana.
En pilates al core se le llama powerhouse o centro de energía y esta actividad se centra en fortalecer la zona.
"Por ello la mayoría de los ejercicios van destinados a ejercitar los abdominales o la espalda baja" .
"Normalmente, estos ejercicios se acompañan de movimientos de fortalecimiento de los brazos y las piernas, lo que hace que esta práctica sea realmente completa".