El tiempo de recuperación de una artroscopia de rodilla depende de lo que tarde en desaparecer la inflamación provocada por la cirugía.
El paciente debe seguir algunos consejos como usar muletas durante ocho o diez días, poner la rodilla en alto, no estar de pie durante un largo periodo de tiempo, tomar analgésicos y medicación antiinflamatoria, y comenzar a realizar ejercicios para potenciar la musculatura de la zona.
En la mayoría de los casos el tiempo de baja por una artroscopia de rodilla se estima en un mes.
Si el paciente se ha sometido a una intervención más compleja como la reparación meniscal, el postoperatorio inmediato es más pesado y la recuperación se prolonga unos 3 ó 4 meses.
Tras la intervención se deben tomar algunas precauciones para evitar que las heridas se infecten, mantener las incisiones limpias y secas, y cubrir la pierna operada con un plástico al ducharse.
El médico también indicará cuándo puede volver a conducir, normalmente entre una y tres semanas.
La rehabilitación tras una artroscopia de rodilla busca la recuperación total de la articulación, y existen ejercicios que el paciente puede hacer en casa, como contraer el cuádriceps o elevar las piernas.
Cuando ya no se usan muletas, el traumatólogo recomienda cargar peso sobre la rodilla de manera gradual, realizar ejercicios de flexión y extensión de la articulación, subir y bajar escaleras, y caminar.
Tras una operación de artroscopia de rodilla la mayoría de las personas en un mes retoma su actividad normal y su trabajo, aunque en algunos casos puede que necesiten usar muletas, y en determinadas intervenciones la recuperación se prolonga varios meses.