La flacidez en piernas y brazos puede aparecer en todo el cuerpo, pero generalmente es más notable en estas zonas, tanto en mujeres como en hombres, y es resultado de una combinación del envejecimiento natural, la falta de ejercicio, la pérdida muscular y la exposición al sol.
La pérdida de mucho peso de forma rápida también puede contribuir a estirar la piel, así como la genética.
Para combatirla existen muchas formas, pero todas muy enfocadas a la alimentación y al ejercicio diario.
Dentro de este último aspecto, en el sector del fitness se recomienda tonificar a través de ejercicios de fuerza específicos en las zonas más marcadas y entrenamientos cardiovasculares y de flexibilidad.
La hidratación y el descanso siempre contribuyen a mejorar los síntomas.
Además de apostar por una alimentación equilibrada, con dosis suficientes de agua y fibra, que no abuse de harinas ni productos procesados, el ejercicio es esencial.
El squat es un ejercicio beneficioso ya que, además de activar glúteos, también se trabajan cuádriceps y core.
El push up es muy completo y promete grandes resultados, trabajando principalmente brazos, pecho y tren superior, pero también el core.
El reverse lunge con 3 skipping es un trabajo explosivo y de potencia para el tren inferior, cuádriceps, glúteos y core, con un gran componente de coordinación.
El plank es perfecto para trabajar la fuerza del core, manteniendo el apoyo sobre los antebrazos y focalizando más en el músculo transverso del abdomen.
El mountain climber es un movimiento completo y muy eficaz, que activa a nivel cardiovascular, mientras se trabaja el core y los músculos de todo el cuerpo.