Los músculos están hechos de muchas células musculares que están dispuestas juntas en grupos, unidas por capas de fascia.
El propio músculo también está rodeado de esta capa gruesa de fascia.
Todas las células musculares reciben un buen aporte de sangre y nervios por medio de las múltiples arterias, venas y nervios que atraviesan todo el músculo.
Los músculos están unidos a los huesos por medio de los tendones, que están principalmente hechos de fibras de colágeno y reciben un menor aporte de sangre que el tejido muscular.
Cuando tienes una distensión muscular, algunas de las fibras musculares se rompen.
Cuanto más fibras se desgarren, más serio es el daño y más tiempo tardará en curarse.
El tendón también puede verse afectado por la distensión y cualquier lesión muscular en la que el tendón se rompe tarda mucho más en curarse.
Además, es habitual que se desgarren algunos vasos sanguíneos, razón por la que puede que veas aparecer un hematoma al cabo de unos días.
No obstante, no siempre surgen hematomas visibles con las distensiones musculares, y solo verás uno si la sangre se desplaza hacia la piel antes de ser absorbida.
Cuando el sangrado cesa, se forma un coágulo que tendrá un importante papel a la hora de definir cuánto tarda en curarse una distensión muscular.